22.jpg

En 1922, la sede episcopal de Kyrenia fue nuevamente llevada a la ciudad luego de la construcción de un edificio metropolitano. El mismo año, la guerra Greco-Turca trajo un alto a todo comercio con la costa opuesta causando una seria depresión.

A su rescate fue un joven repatriado de Estados Unidos de América quién construyó el primer hotel moderno, el “Seaview”, en 1922 y el “Dome” en 1932, teniendo en mente una clientela internacional.

El clima agradable de Kyrenia, el pintoresco puerto, los numerosos lugares arqueológicos, la vista combinada de montañas, mar vegetación combinados con modernos lugares atrajeron muchos viajantes permitiendo un reflorecimiento de la economía.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, más hoteles fueron construidos y la ciudad se mantuvo como un lugar de vacaciones para habitantes de Nicosia o extranjeros. A las antiguas comunidades, se agregó una nueva, la británica.

En 1960, Chipre obtuvo su independencia de Gran Bretaña. Luego la prosperidad de Kyrenia se detuvo debido al conflicto inter-comunal entre 1963 y 1964 entre las poblaciones turcas y griegas. Aunque los enfrentamientos en Kyrenia fueron menores, los irregulares Turco-chipriotas bloquearon la ruta Kyrenia-Nicosia y ocuparon el castillo de San Hilarión.

A pesar de esas dificultades, los 60´ y los comienzos de los 70´ fue un período de gran actividad cultural y económica. Un nuevo edificio municipal fue construido y se creó el Museo del Folklore.

El antiguo naufragio arriba mencionado fue restaurado y exhibido con toda su carga en forma permanente en el castillo. El número de hoteles nuevos y de turistas se multiplicó y un nuevo camino fue construido al inicio de los 70´ conectando la ciudad con Nicosia desde el este. Las actividades culturales también se incrementaron.

Otras celebraciones tradicionales o religiosas se celebraban anualmente, se realizaron ferias culturales tradicionales, carreras de yates, conciertos y representaciones teatrales.