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En 1783, la iglesia de Chrysopolitissa fue renovada. En 1856, siguiendo el Hatt-I-Humayum que introdujo reformas sociales y políticas y libertad religiosa a varias regiones del Imperio Otomano, la iglesia del Arcángel Miguel fue reconstruida en un monte rocoso dando vista al mar.

En esta época, los habitantes cristianos de las villas aledañas se reestablecieron en la ciudad. La agricultura local y el comercio marítimo permitieron a los habitantes de Kyrenia para tener mejor pasar, educar a sus hijos y tener otras actividades culturales.

En 1878, siguiendo un acuerdo secreto entre los gobiernos Británicos y Otomanos, la isla fue cedida a Gran Bretaña como base militar en el Mediterráneo Oriental. Inicialmente, Gran Bretaña no realizó cambios administrativos mayores por lo que Kyrenia se mantuvo como capital del distrito.

Una ruta fue construida a través del paso montañoso (Paso de Kyrenia) para conectar la ciudad con Nicosia, el puerto fue reparado y el comercio con Turquía se expandió. Los asuntos municipales fueron ordenados y el consejo municipal tuvo un rol importantísimo en el arreglo y modernización de la ciudad. En 1893, el hospital fue construido a través de contribuciones privadas.

Para la primera década del siglo XX, Kyrenia era una bulliciosa y pequeña ciudad con un edificio escolar nuevo, su propio periódico y clubes sociales y atléticos. También era un lugar de vacaciones para familias de la capital. Muchas casas fueron convertidas en pensiones siendo en 1906 construido el primer hotel junto al mar, el “Akteo”.

Estos primeros años de gobierno británico fueron duros económicamente. Altos impuestos y la gran depresión económica mundial fueron factores que precipitaron un masivo éxodo de gente de la ciudad y el distrito hacia, inicialmente Egipto y luego Estados Unidos de América.